17 enero 2009

Dios necesita un buen publicista

El año pasado ya aparecieron tímidamente y este año eran mas; durante todas las navidades, en muchos balcones y ventanas eran visibles, una especie de iconos navideños de estética un poco cutre y rancia. Unos tenían solo láminas y otros algún mensaje navideño. Yo pensé que era una cosa de las tiendas de chinos ... he de reconocer que sólo tenía dos elementos para pensar así: su mal gusto y mi ingenuidad, todo he de decirlo; así que creí que se trataba de alguna "moda" impuesta por las tiendas esas de baratijas de mala calidad que nos han invadido. Cual fue mi sorpresa cuando me explicaron que se trataba de algo promovido desde las parroquias y que de baratos nada. Al parecer y bajo el argumento de que ese es la auténtica decoración navideña de los cristianos, desde las navidades pasadas se está insistiendo a que las ancianitas (que son el grueso de ese 17% de practicantes del catolicismo que hay hoy en España) los compren y los cuelguen, extorsionando a las familias cuyos padres que, por aquello de no faltar a las obligaciones del cristianismo folclórico, dijeron "buenoooo ..." cuando los niños les pidieron que querían hacer la comunión (y llevan un par de años yendo a misa y jurando que en cuanto acabe la maldita comunión no vuelven a la iglesia hasta el día del entierro, el suyo o el del cura) para que hicieran lo propio, etcétera y así "visibilizarse" en la calle y de camino hacer caja (o cepillo).
Me imagino los circuitos mentales que les han llevado a esto: por fin se han percatado de que España ya no es el país de la Inmaculada que ellos pensaron en el espejismo que les procuró los cuarenta años de nacionalcatolicismo -que impusieron junto a su bienquerido generalísimo-, han empezado a percibir la perdida de influencia real, y han hecho el cálculo de que no van a poder seguir sacándole al Estado toda la pasta que hasta ahora le sacan. Probablemente no será un gobierno socialista el que les de el palo, pero el día menos pensado alguien (probablemente desde otras iglesias) empiece a decir que a donde va el dinero de nuestros impuestos (probablemente pidiendo lo mismo) ... y como no podemos pagarle a todos los grupos, grupúsculos, iglesias, movimientos, etcétera al mismo nivel que a la Iglesia Católica, pues se acabará la situación de privilegio fiscal de la que gozan. También se habrán percatado de que en unos pocos años van a tener que empezar a cerrar iglesias, dado que no sólo les envejece la clientela, sino también la nómina de los trabajadores, y va a ser francamente difícil mantener en funcionamiento la sobredimensionada red de centros de culto que mantienen (frente al empuje de otras iglesias mucho más activas, modernas y pujantes, como las evangélicas) simplemente por que no va a haber quien diga la misa de doce en todos los barrios de las ciudades como ya ocurre en las zonas rurales.
Por ultimo, se habrán percatado de que empiezan a perder sus monopolios tradicionales, la semana santa la gente se a hacer senderismo al Valle de Arán, y los que van a las procesiones es para emborracharse en las tascas del Albaizin. El día de los difuntos se celebra, pero disfrazado de Freddie Kruger y pidiendo caramelos por las puertas. Encima, las navidades se las están robando entre los Centros Comerciales y la Coca-Cola.
Para los que tenemos costumbre de seguir la vida vaticana, aunque sea de lejos, no debería de haber sido una sorpresa -a mi me quedó ese hobby de las discusiones con mi padrino Carlos y de los trabajos de Filosofía de la Religión- pues ya desde las primeras homilías este Papa (antiguamente un gran teólogo que ha devenido en un triste gestor) ha insistido en la idea de que "mejor pocos y mejor cristianos". O sea, que en la iglesia ya no cabe todo el mundo, sino que hay que volverse a los mas puristas -o integristas- para recuperar el espíritu de la iglesia. Justo lo contrario de lo que pretendió el Concilio Vaticano II (esta discusión ya la tuve con mi prima-cuñá la teóloga y no me creía). Para colmo de males, les ha salido el diablo en los autobuses, que a perro flaco todo se le vuelven pulgas, y lo último hubiera sido coger uno de esos con "probablemente no hay dios" para ir a la misa/manifestación del otro día en Madrid ... ¡ja, ja, ja ...!
No me parece bien ni mal que se haga propaganda del ateismo ni de la religión, creo que en el fondo es una cuestión muy personal, y para cimentar la fe en un dios, en muchos o en ninguno, no estorba algo de información libremente distribuida y contrastada. Pero si le hacemos caso a McLuhan y aceptamos que el "medio es el mensaje", la idea de publicitarse haciendo que las viejecitas pongan en sus balcones esa cutrez de dibujito navideño solo denota lo anticuado del mensaje y de los que quieren difundirlo ... por lo menos los protestantes has sabido estar al día y contestar con agilidad en el mismo medio.

Probablemente no se si dios existe ..., pero que dios -y el catolicismo más- necesita un buen publicista, ¡eso, eso si que es una certeza!

3 comentarios:

javier ruiz dijo...

Ayer estuvimos en el teatro. Un tostón. Lo mejor: María Adánez se desnuda, muy guapa. Nada violento, nada de nada. Pues hubo unas cuantas señoras que abandonaron el teatro en esa escena. ¿Pensaron que era pornografía?, ¿tal vez pecado?
Qué suerte tienen mis hijas de criarse sin dioses represores, es decir, sin dioses.

Francisco dijo...

Hola profe,jajajaajajaja.
Bueno, como me dijiste que te pasara el link de mi blog para echarle un vistazo te lo dejo en el comentario.Solo tienes que presiones en mi nombre y me quito de correos jajajajaj.

Francisco dijo...

A se me olvidaba, tengo tres, el que pongo historias es en Diario de un Vampiro.