18 octubre 2008

El eterno retorno de lo idéntico ... una vez más

Parece que las cosas se han calmado un poquito, y la economía capitalista no se ha hundido, ni ha desaparecido Wall Street engullida en su propia avaricia. Pero es el momento de, con un poco más de calma, repasar las lecciones de lo que ha pasado desde este verano, pero sobre todo de aventurar que va a pasar ahora.
¿Recordáis alguno la portada del disco de Supertramp, "Crisis, what crisis"? El disco no solo contiene la genial canción "Give a little bit", sino una de las metáforas visuales más exitosas de lo que fue la década de los 70 del siglo pasado. He leído dos versiones sobre el origen del título, la que aparece en la wikipedia dice que lo tomaron de la película "El día del Chacal" de Fred Zinnemann, aunque también he leído que la frase se debe al Primer Ministro británico, Harold Wilson -laborista-, cuando le preguntaron por la crisis del Petróleo de 1972 (esta no consigo recordar donde la leí, pero da igual, es plausible la historia). La tomaran de donde la tomaran, los superpordioseros le dieron al mundo la metáfora de los años 70.

El otro día, me tocó ir al Centro Comercial ... ¡si, ya se, "aonde pollas te metes"! El caso es que estaba a rebosar, y ni siquiera era sábado ni principios de mes, y me vino a la cabeza el recuerdo de la portada: esa misma mañana, las radios y las portadas de los periódicos hablaban de caídas de la bolsa de dos dígitos -como dicen los "comentaristas bursátiles"-, los tipos que viven en el mundo de las finanzas y las noticias absolutamente histéricos, y los presidentes de los gobiernos reuniéndose de emergencia con los banqueros y entre si para "apagar el fuego"; y mientras tanto, el Carrefur con las cajas abarrotadas de carritos donde se mezclaban los pimientos con las pantallas planas LCD de 42 pulgadas.
Ya lo dijo Wittgenstein, "el mundo de los felices es distinto del de los infelices" (Tractatus, 6.43), lo que quiere decir que los mismo hechos están siempre sujetos a interpretaciones -más o menos-. Ahora mismo, la crisis solo está pasando en un pequeño mundo, el de los despachos de las grandes corporaciones y los agentes financieros internacionales. Pero si algo nos enseñan los libros de Historia de la Economía, es que tarde o temprano, como una mancha de aceite, esta tormenta financiera se tornará en una depresión económica. Además del factor "avariciosos e irresponsables financieros del mundo uníos", coinciden otros hechos que ahondan la globalidad de esta crisis, como por ejemplo la depresión post-olimpiadas que va a empezar a sufrir China -que hoy es la principal manufacturera de la economía global- de un momento a otro; las burbujas inmobiliarias en España, Irlanda y otros países de la UE; el batacazo que se están dando los países productores de petróleo, que se las prometían muy felices con el barril a 200 dólares, y que habían proyectado gastarse esa pasta en invadir algún que otro territorio (como Rusia) o joderle la vida a algún vecino (como Venezuela); etcétera.
Bueno, el caso es que según todas las previsiones, nos espera un periodo de depresión económica de, al menos, un par de años, y volveremos a ver la tragedia del paro y lo que eso mina el optimismo general. Como en todas las crisis, los hay que van a ganar mucha pasta y otros muchos que la van a perder, aunque lo uno no compensa lo otro ... en la economía no rige la ley de la conservación de la energía, el dinero si que se crea y se destruye, y en estos días hay riqueza que se está volatilizando, no solo cambiando de manos.
El caso es que como el de la foto, todo depende de un curioso balance que a los economistas a veces se les escapa. La crisis no es algo objetivo al 100 %, sino que depende mucho del resultado de sumar lo que tenemos y restar lo que necesitamos. ese balance es el que al protagonista de la foto le permite reírse de la crisis. Ese si que es un balance, y cuando menos es más, las dificultades pueden sobrellevarse. Otra cosa es que, como hemos pasado tiempos buenos, mucha gente se ha acostumbrado a las vacas gordas -llámese TV de 42 pulgadas o BMW con sobredosis de caballos, o simplemente pensar que eres rico porque la casa en la que vives vale 40, o 50, o 60 millones de las antiguas pesetas-, y ahora toca desacostumbrarse.
Pero el pesimismo sólo consigue ahondar los efectos de la depresión económica, por eso, lo que nos queda es sacar el vermut a la terraza y tomar el sol mientras escampa, como nuestro impagable personaje del disco, y, brindar mientras decimos la frase:

"CRISIS, WHAT CRISIS"



(sigue en pie lo de hablar de la Ciudadanía, pero no me dejan) 

2 comentarios:

javier ruiz dijo...

La gente se acostumbra a los desastres. El primer mes no gastas, el segundo empiezas a pasar y el tercero...
Y todavía no hay paro, es decir crisis, de verdad, tenemos un 12 % que en España significa que no hay paro real. Esperemos que no suba mucho y que escampe.
¿Y la ciudadanía?
:)

Guillermo Sanchez dijo...

Solo un inciso: La canción de "Give a little bit", no está en ese disco de Supertramp si no en el de "EVEN IN THE QUIETEST MOMENTS", es decir "el del piano" para los amigos. Por lo demas subscribo totalmente el artículo. ;-)

Guillermo